ERRORES COMUNES AL MONTAR UN NEGOCIO Y CÓMO EVITARLOS
Montar un negocio propio es uno de los pasos más importantes que puedes dar en tu vida profesional. Si estás considerando esta opción, probablemente has dedicado tiempo a desarrollar tu idea y evaluar su viabilidad.
Antes de dar el paso definitivo, es recomendable conocer los errores más frecuentes que se suelen cometer al emprender. La buena noticia es que la mayoría de ellos se pueden evitar con la información adecuada y el asesoramiento correcto desde el principio.
No hacer números antes de empezar
Muchos emprendedores se lanzan a crear una empresa, con una idea genial pero sin haber calculado cuánto va a costar mantener el negocio en el tiempo, porque no solo hay que tener en cuenta la inversión inicial, sino también los gastos mensuales recurrentes.
Hay que tener en cuenta cuánto se necesita facturar cada mes para cubrir los costes fijos: alquiler del local (si lo hay), suministros, seguros, gestoría, el coste de las materias primas o mercancía, etc.
Consejo: Hacer un plan financiero realista. Es mejor pecar de conservador en las previsiones y llevarte una buena sorpresa, que al revés.

Elegir mal la forma jurídica
La forma jurídica de un negocio debería elegirse en función de la actividad, la situación personal, el número de socios, la inversión inicial y los riesgos que se asume.
¿Autónomo? ¿Sociedad Limitada? ¿Cooperativa? Cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes, tanto fiscales como legales. Por ejemplo, como autónomo se tiene menos trámites burocráticos, pero se responde con el patrimonio personal de las deudas del negocio. En cambio, con una sociedad, se protege el patrimonio personal, pero la gestión es más compleja y costosa.
Consejo: No elegir a ciegas. Este es uno de esos momentos en los que merece la pena sentarte con un asesor y analizar el caso concreto. Una mala decisión aquí puede salirte muy cara más adelante.
Olvidarse de las obligaciones fiscales y laborales
Desde el principio, hay que tener claro las obligaciones fiscales, para saber cuándo hay que presentar cada modelo, cuándo se paga la cuota de autónomo, cuándo hay que liquidar el IVA, qué gastos son deducibles, etc. Y si contratas empleados, la cosa se complica: nóminas, seguros sociales, contratos laborales, prevención de riesgos… La lista es larga.
Consejo: No intentes hacerlo todo solo. Una buena asesoría te ahorrará tiempo, disgustos y, probablemente, dinero en el largo plazo.
No separar las finanzas personales de las del negocio
Especialmente en las fases iniciales o en el caso de autónomos y pequeñas sociedades, existe una tendencia a confundir la tesorería personal con la del negocio.
Es un error usar la cuenta personal para todo: cobrar a clientes, pagar a proveedores, sacar dinero para gastos personales, etc.
Esto dificulta enormemente la contabilidad del negocio, porque puede meterte en problemas con Hacienda si no puedes justificar bien tus ingresos y gastos.
Consejo: Abrir una cuenta bancaria específica para el negocio desde el primer día. Todos los cobros y pagos relacionados con la actividad deben pasar por ahí. En caso de necesitar dinero se hace una transferencia clara de la cuenta del negocio a la cuenta personal. Así se tendrá todo perfectamente controlado y separado.
Infravalorar la importancia del flujo de caja
Muchos emprendedores consideran el saldo total de su cuenta bancaria como capital operativo disponible.
El flujo de caja (cash flow) es el dinero que realmente entra y sale de tu negocio mes a mes. Hay que saber que hay negocios que han cerrado no porque no fueran rentables, sino porque se quedaron sin liquidez en un mal momento.
Por ejemplo: hay clientes pagan a 60 días, pero tú tienes que pagar a los proveedores a 30 días. Y mientras tanto, se tiene que pagar el alquiler, la luz, las cuotas de autónomos, etc.
La contabilidad no puede ser una tarea que se revisa solo al final del trimestre para cumplir con Hacienda. Debería ser una herramienta de dirección.
Consejo: Controla la contabilidad. Hacer previsiones mensuales, tener un colchón de seguridad para imprevistos y, si es posible, negocia con los clientes para cobrar lo antes posible y con los proveedores para pagar un poco más tarde.
No invertir en asesoramiento profesional
Al principio, cuando se monta una empresa, cada euro cuenta y parece que contratar a un asesor es un gasto que se puede ahorrar. Pero en realidad contar con una buena asesoría no es un gasto, es una inversión.
Un asesor fiscal y laboral no solo ayuda a cumplir con las obligaciones (que ya es mucho), sino que puede ahorrar dinero con una buena planificación fiscal, ayudar a elegir la mejor forma jurídica, optimizar la estructura de costes y evitar sanciones por errores que seguramente son por un despiste o desconocimiento de la normativa.
Además, de liberar de un montón de tareas burocráticas para que puedas centrarte en lo que de verdad importa: hacer crecer tu negocio.

Empieza con buen pie
Montar una empresa es una aventura con obstáculos que conviene conocer de antemano. Los errores que te hemos contado son solo algunos de los más comunes, pero hay muchos más detalles que cuidar según tu sector y tu situación particular.
Si estás pensando en montar una empresa o acabas de empezar, no lo hagas solo. Desde nuestro despacho, Palomares Abogados & Asesores llevamos años ayudando a emprendedores a poner en marcha sus proyectos de la forma más eficiente y segura posible.
Te asesoramos en todo: elección de la forma jurídica, trámites de constitución, planificación fiscal, obligaciones laborales, etc. Todo lo que necesites para empezar con buen pie.
Contacta con nosotros y cuéntanos tu proyecto.
Jennifer Muñoz.
Especialista en Asesoría fiscal y laboral.
